Patrimonio, Lengua y Cultura
aficionado a la exploración cultural, está usted en el sitio indicado. Está en buena compañía. La gente nos visita desde hace siglos. También los romanos estuvieron aquí. Y los sajones. Y los normandos. Es todo un gigante dentro de los destinos turísticos.
Aquí, en Gales del Norte, somos famosos por nuestros castillos medievales de origen inglés. Algunos de ellos son Patrimonio de la Humanidad. Es el caso del Castillo de Harlech, suspendido al borde del Mar de Irlanda. Y el Castillo de Conwy, que domina imponente una de las mejores ciudades medievales amuralladas de Europa. O el de Caernarfon, famoso en el mundo entero. También está el de Beaumaris, que tiene incluso un foso.
Además, hay castillos galeses. Es el caso del castillo Dolwyddelan y el Dolbadarn, cuyos caprichosos relieves dan un aspecto muy especial a Snowdonia.
Tenemos también grandes iglesias. La Parroquia de St Giles en Wrexham tiene un campanario realmente enorme. Gracias a ella siempre sabe uno en qué parte de la ciudad se encuentra. También hay iglesias pequeñas. En la minúscula capilla del siglo VI que hay junto a la costa en Rhos-on-Sea hay espacio solamente para seis personas.
Pero disponemos de tesoros nacionales incluso más antiguos. Fortificaciones antiguas, como Offa’s Dyke en Prestatyn y Bryn Celli Ddu en Anglesey. Minas de cobre prehistóricas en Llandudno. La fortaleza romana de Segontium, en Caernarfon. Y un anciano tejo que ha cumplido ya los 5.000 años, en Llangernyw. Eso sí que es estar entrado en años... Hablando de antigüedad, una de las lenguas más antiguas de Europa se conserva vivita y coleando en Gales. Lo podrá comprobar en los carteles y oirá cómo se habla en la calle. Además, a nosotros nos encanta hablar. Somos un puñado de creadores.
Por eso, también nos apasionan las buenas historias. Tenemos algunas realmente antiguas, como la de Mabinogi. Quizá sea por la inspiración que transmiten nuestros paisajes. Oquizá porque simplemente se nos da bien inventar historias. También nos vuelve locos la música. Y cantar. Y la poesía. Lo que podría explicar por qué prácticamente cada año desde el siglo XII celebramos un gran encuentro llamado Eisteddfod. Probablemente nos quedemos cortos al llamarlo “encuentro”, porque se parece bastante más a una fiesta. Básicamente se trata de pasárselo bien.
En realidad, aquí nos preocupamos mucho de cuidar nuestro patrimonio. En todas partes encontrará multitud de antigüedades que han sobrevivido al paso del tiempo. Incluida nuestra lengua. Venga a comprobarlo por sí mismo. También nos esforzamos por cuidar a los que nos visitan.